{"id":6848,"date":"2020-10-21T01:48:24","date_gmt":"2020-10-21T01:48:24","guid":{"rendered":"https:\/\/factor-h.org\/?p=6848"},"modified":"2021-09-21T14:48:17","modified_gmt":"2021-09-21T14:48:17","slug":"the-story-of-yohandri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/factor-h.org\/es\/the-story-of-yohandri","title":{"rendered":"La historia de Yohandri"},"content":{"rendered":"<p>por Tatiana Hinojosa<\/p>\n\n\n\n<p>Traducido por Amanda Kauffman<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MI ESPERANZA<\/strong><\/p>\n<p>Hay algunos momentos en los que pienso que la vida deber\u00eda ser como un cuento de fantas\u00eda, donde los ni\u00f1os vivimos en casas bonitas y nos despertamos con olor a flores de primavera\u2026 Cuando ten\u00eda cuatro a\u00f1os, era una ni\u00f1a muy juiciosa, los que me conoc\u00edan mencionar, con todas las buenas intenciones, que antes de que mi mam\u00e1 empezara a cambiar por la enfermedad, ella y mi pap\u00e1 me recibieron con los brazos abiertos, y durante un tiempo fui parte de una familia normal. Luego naci\u00f3 mi hermanita Jocelin y con ella, un lazo de amor que durar\u00e1 el resto de nuestras vidas.<\/p>\n<p>A los cinco a\u00f1os inici\u00e9 una batalla contra la apat\u00eda, en primera l\u00ednea de la indolencia, en un pa\u00eds que olvida que lo m\u00e1s importante de la sociedad somos nosotros, los ni\u00f1os, porque representamos la esperanza de un futuro mejor.<\/p>\n<p>Hoy, como todos los d\u00edas, deambul\u00e9 por muchos lugares y tengo ganas de jugar con mi imaginaci\u00f3n, he tallado figuras hist\u00f3ricas con flores y el suave follaje de peque\u00f1os arbustos. Camin\u00e9 entre la multitud recreando en mi mente el discurso del gu\u00eda tur\u00edstico en el Castillo de San Felipe, a veces imagino a los espa\u00f1oles que habitaban ese lugar, los ind\u00edgenas y negros rendidos con su actitud servil, la gallard\u00eda de los soldados viendo la entrada del enemigo y el miedo que probablemente todos sintieron en ese momento.<\/p>\n<p>Si pudiera elegir que hacer esta ma\u00f1ana, seguramente me encontrar\u00eda jugando por todo el cerro que bordea este baluarte, sin embargo, solo escucho insultos de personas que no resisten la pobreza, pero no puedo rendirme, podr\u00eda Nunca llegues a donde est\u00e1 mi hermana menor con las manos vac\u00edas, es casi seguro que tiene hambre.<\/p>\n<p>Por primera vez en mi existencia quisiera llegar al cuarto donde vivo con mi mam\u00e1 y encontrarla feliz, parece como si estuviera tramando una discusi\u00f3n todos los d\u00edas, y la \u00fanica raz\u00f3n por la que no me alejo es porque de mi hermana peque\u00f1a. Debo cuidarla; solo nos tenemos el uno al otro.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Yohandri!\u201d llam\u00f3 a mi hermana peque\u00f1a.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que ella esperaba en silencio con la esperanza de que yo trajera algo de comer, sufri\u00e9ramos ansiedad, y luego yo anduviera de puntillas para tratar de quitarme la miseria de mi camino, pero de nada sirvi\u00f3, ah\u00ed estaba mi mam\u00e1 grit\u00e1ndome sin raz\u00f3n durante minutos que se convirtieron en horas como si el tiempo se detuviera.<\/p>\n<p>&quot;\u00a1Mentiroso! \u00bfD\u00f3nde has estado? \u00bfPor qu\u00e9 no viniste?<\/p>\n<p>Una l\u00e1grima rod\u00f3 por mi rostro y se mezcl\u00f3 con la mugre que hab\u00eda recogido en la calle. Pero claro, mi madre empezaba a olvidar lo que yo hac\u00eda\u2026 Mendigar por las calles de Cartagena\u2026<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe qui\u00e9n ser\u00eda la culpa de nuestra tristeza?\u201d Le pedir\u00eda a Dios, pero ellos eran mi \u00fanica familia, mi padre ya nos hab\u00eda abandonado. \u00bfPor qu\u00e9 recordar eso? Esta fue la historia que me fue entregada, y en alg\u00fan lugar ser\u00e9 feliz, llegar\u00e1 el d\u00eda en que agradecer\u00e9 a mi pasado porque gracias a \u00e9l forjar\u00e9 en m\u00ed una gran mujer.<\/p>\n<p>Estoy feliz de salir de la mano con mi hermanita, creo que soy una madre para ella, nos gusta correr, gritar y cantar como p\u00e1jaros salvajes para llamar la atenci\u00f3n de la tarde, ver nuestro programa de televisi\u00f3n favorito, leer cuentos infantiles, olvida la desgracia y la impotencia.<\/p>\n<p>Pero de repente llego el d\u00eda que recibimos la visita de personas con expresiones amables, estaban hablando con mi madre, de inmediato observo desde donde estaba con mi hermana como llegaban a nuestra puerta con un asunto importante, explico que alguien hab\u00eda puesto una denuncia sobre el abuso y la explotaci\u00f3n infantil. Afortunadamente, solo miraron alrededor y nos hicieron preguntas, luego completaron los documentos legales y anunciaron que pronto regresar\u00edan para continuar con el proceso. Sin embargo, las entidades que protegen a los ni\u00f1os nos vigilar\u00edan, as\u00ed que antes de que nos separaran, pusimos en marcha el \u00fanico camino que pod\u00edamos tomar, huyendo de madrugada en un cami\u00f3n de carga.<\/p>\n<p>Dicen que la gente regresa a su pueblo por muchas razones, en nuestro caso quiz\u00e1s fue para encontrar apoyo familiar, una vez all\u00ed comenc\u00e9 a buscar nuevamente en las calles el sustento de los tres, mi mam\u00e1 segu\u00eda confundida en un desolado actitud que retras\u00f3 su cuidadoso deber como cabeza de familia. No puedo negar que a veces dese\u00e9 con pasi\u00f3n un padre, alguien que me ame y me proteja, aunque no sea de su misma sangre.<\/p>\n<p>Mientras caminaba por las calles de Dificil Magdalena, el lugar donde nacimos, iba evocando la presencia de Dios, mis palabras internas recitaban alguna oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, t\u00fa eres quien gu\u00eda mis pasos este d\u00eda, para que yo sepa que todo estar\u00e1 bien, por favor c\u00fabreme con tu sangre, y no olvides mi pedido, necesito un pap\u00e1 que me ame y me acepte como Soy.&quot;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un par de semanas empezamos la escuela, una construcci\u00f3n luminosa y alegre, en el patio hab\u00eda un parque did\u00e1ctico organizado bajo la sombra de frondosos \u00e1rboles, mi hermana se subi\u00f3 al columpio hasta que son\u00f3 el timbre que anunciaba el inicio de clases, para mi parte quer\u00eda hacer muchos amigos nuevos, pero era muy t\u00edmido. Entr\u00e9 al sal\u00f3n de clases y lo primero que hizo mi maestra fue darme una c\u00e1lida bienvenida, mis compa\u00f1eros se sonrieron entre ellos, pero no conmigo, quiz\u00e1s la expresi\u00f3n solitaria que adopt\u00f3 mi rostro sin darme cuenta puso una barrera entre nosotros.<\/p>\n<p>Regres\u00e1bamos a casa despu\u00e9s de seis horas en la escuela y mi mam\u00e1 todav\u00eda estaba dormida. El insomnio la manten\u00eda cansada y con algunos episodios de olvido, as\u00ed que mi \u00fanica compa\u00f1\u00eda pareci\u00f3 reprimir su llanto diciendo lo que pensaba:<\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 por qu\u00e9 no nos hace el almuerzo, tengo mucha hambre\u2026\u201d<\/p>\n<p>Mi mu\u00f1eca preciosa estaba al tanto de lo que pasaba, pero yo le invent\u00e9 una realidad basada en los contenidos m\u00edticos de los cuentos populares. Era cuestion de fantasear y ya, le encantaba verme bailar como los grandes artistas de la television, y se quedo atontada con mis movimientos, me aplaudio alegremente porque mas alla de cualquier miseria aun eramos ni\u00f1as, la convenci de dormir un rato para que yo pudiera salir y conseguir algo que saciara el hambre al menos por un momento.<\/p>\n<p>Peregrinaba por las calles de El Dif\u00edcil, Magdalena, y sus casas de alegres colores revelaban la alegr\u00eda y la virtud de su gente, filas perpetuas dibujando sombras taciturnos en la tarde, haciendo o\u00edr mis pasos como un breve canto alto y obligando a los dem\u00e1s a mirar. a m\u00ed desde sus ventanas.<\/p>\n<p>Ya empezaban a montar las vitrinas en las avenidas. Podr\u00eda decirse que vend\u00edan la mejor comida del mundo, pero no s\u00e9 nada m\u00e1s all\u00e1 de las calles de este territorio, donde encontraron refugio los soldados de la guerra de los mil d\u00edas, de ah\u00ed su ep\u00edteto cultural. Escucho el sonido de la m\u00fasica proveniente de las tabernas y descubro que all\u00ed estar\u00eda el lugar para recibir el dinero que necesitaba y solucionar nuestras dificultades econ\u00f3micas. Me doy cuenta cuando entro que algunos me miran con recelo, as\u00ed que evito extender la mano\u2026<\/p>\n<p>En mi mente solo est\u00e1 la imagen de mi hogar, as\u00ed que me apresuro cuando ya tengo lo que necesito, y un poco m\u00e1s\u2026 Mi hermanita suele pedirme un dulce cuando me ve llegar.<\/p>\n<p>Alguien detiene mis pasos. \u201c\u00a1Querido, por favor espera un minuto!\u201d Esa voz me resultaba familiar, as\u00ed que me gir\u00e9 asustado para escucharla.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 vas a ese lugar? No es bueno que entres all\u00ed, podr\u00edas meterte en problemas, es posible que no lo entiendas, eres una ni\u00f1a y estoy realmente preocupada por ti\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSolo fui un momento, no molest\u00e9 a nadie\u201d respond\u00ed sin mirarla a los ojos.<\/p>\n<p>Inocentemente segu\u00ed mi camino, y sent\u00ed a mis espaldas la preocupaci\u00f3n de aquella curiosa mujer, al llegar a casa not\u00e9 que justo en la pared del cuarto que ocupaba mi madre, se dibujaba la sombra sin rostro de una nueva amistad, mi El alma noble se llen\u00f3 de timidez porque cuando el sol se esconde, los esp\u00edritus lujuriosos se apoderan de mi madre, solo pod\u00eda inclinar la cabeza y llorar en silencio.<\/p>\n<p>Pronto lo sent\u00ed partir, escuch\u00e9 sus pasos vagos como campanas de alivio en mi coraz\u00f3n, pens\u00e9 en mi amada Jocelin, y en el peligro que representaba estar rodeada de extra\u00f1os a su tierna edad.<\/p>\n<p>Un d\u00eda el sol nubl\u00f3 su luz, y las nubes formaron im\u00e1genes pastoriles, Jocelin estaba extasiada descubriendo ovejas, flores, pastores y hasta riachuelos, yo solo sonre\u00ed mientras se\u00f1alaba con el dedo al cielo y se\u00f1alaba el dibujo que le ofrec\u00eda el firmamento, apenas encontraba otra forma y daba gritos de alegr\u00eda y saltaba ante la sublime belleza del arte natural. De repente lleg\u00f3 a donde est\u00e1bamos entretenidos, era la misma se\u00f1ora que hab\u00eda sido amable conmigo semanas antes.<\/p>\n<p>&quot;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s mirando?&quot; pregunt\u00f3 cari\u00f1osamente y se uni\u00f3 a nosotros en nuestro juego, luego poco a poco se convirti\u00f3 en nuestra amiga, y no solo eso, tambi\u00e9n comenz\u00f3 a favorecernos a trav\u00e9s de otras personas que cuidaban ni\u00f1os abandonados\u2026<\/p>\n<p>Durante las primeras semanas, la vida comenz\u00f3 a brillar como una esmeralda. No faltaba la comida en nuestro humilde hogar, y encontr\u00e9 objetos preciosos en la cama para mi hermana y para m\u00ed.<\/p>\n<p>Una tarde de mayo vi a mi madre desesperada, sus pasos compulsivos la llevaron de la sala a la cocina, y nuevamente al mismo punto, en ese momento pude apreciar que su barriga hab\u00eda crecido, se acerc\u00f3 a donde estaba yo, y su Su expresi\u00f3n cambi\u00f3 de rabia a optimismo, luego cuidadosamente llev\u00f3 su mano a mi cabeza para hablar.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Tendr\u00e1s un hermanito, mi ni\u00f1a!\u201d cuando no obtuvo la respuesta que esperaba, comenz\u00f3 a gritar. Pens\u00e9 que un beb\u00e9 no era exactamente la terapia que necesitaba mi madre en esta etapa de la vida, ella ya sab\u00eda de su enfermedad y hasta donde sab\u00eda tomaba medicamentos para aliviarse un poco. En su rostro se dibuj\u00f3 un gesto ofensivo, seguido de objetos que ca\u00edan al suelo, rompi\u00e9ndose al instante. Cegada por el rencor, se volvi\u00f3 repulsiva ante mis ojos, entonces sal\u00ed corriendo y la dej\u00e9 peleando con las paredes, el techo, las sillas, el polvo y la soledad.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que despu\u00e9s de tanto sufrimiento, la vida puso en mi camino al padre que tanto anhelaba, a\u00fan quedaba esperanza en el mundo para ni\u00f1as buenas como yo. Lo conoc\u00ed porque trabajaba en una investigaci\u00f3n cient\u00edfica que busca crear tratamientos para la enfermedad de Huntington, y como mi madre estaba en su lista de pacientes en esa brigada, pude ganarme su cari\u00f1o, era un alma sensible que nos miraba con sencillez. , y sonri\u00f3 en comprensi\u00f3n, escuch\u00f3 los s\u00edntomas de los pacientes, y luego los incluy\u00f3 en un programa con el prop\u00f3sito de acompa\u00f1arlos en su proceso y que nunca m\u00e1s estuvieran solos.<\/p>\n<p>En los momentos libres habl\u00f3 con nuestras familias y fue testigo de sus carencias, los ni\u00f1os quedaron con signos de un amor desprendido que emocionaba nuestra tierna existencia.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en su compa\u00f1\u00eda como j\u00f3venes exploradores descubriendo un nuevo mundo, y justo antes de su despedida le di un fuerte abrazo, sent\u00ed en mi ser el amor de una hija que desea seguir su obra en el futuro para continuar con la sutil filantrop\u00eda que inmortaliza el nombre de las personas de buen coraz\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>by Tatiana Hinojosa Translated by Amanda Kauffman MY HOPE There are some moments where I think that life should be like a fantasy story, where we the children live in beautiful houses and wake up with the smell of spring flowers\u2026 When I was four, I was a very judicious girl, those who knew me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6853,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7,84,64],"tags":[],"class_list":["post-6848","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia-news","category-cultural-activities","category-advocacy"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6848","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6848"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6848\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/factor-h.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}